Descripción
Con frecuencia, la vida del inmigrante se debate entre dos fuerzas de igual intensidad, pero de sentido contrario: una que lo empuja fuera de su país y otra que lo atrae de regreso a su tierra. Ya fuimos inmigrantes es la historia de un hombre —mejor dicho, de una familia y, por qué no, de toda una generación— que intenta hacer equilibrio entre las oportunidades laborales y la calidad de vida, que lo llevan hacia Brasil, y la nostalgia, que lo trae de regreso a Chile.
A través de sus páginas no solo conoceremos la vida particular y única de su protagonista y de las personas de su entorno, sino que, además, tendremos un panorama de la realidad política, económica y social del país austral. Por otra parte, entre todas las interpretaciones posibles de su lectura, no es ilícito pensar que se trata también de una prolongada e inquebrantable historia de amor que perdurará por siempre.
Manuel Sepúlveda Adriasola
Escritor chileno, casado, con tres hijos. A los 18 años egresó de la Escuela Industrial Superior Chileno Alemana de Ñuñoa como técnico en Electricidad. Luego, se graduó en 1970 de la Universidad Técnica del Estado (UTE) como técnico universitario en Refrigeración Industrial. Trabaja desde muy joven como electricista en Frigorífico Santiago.
En 1972, con 23 años, egresó como ingeniero de Ejecución en Refrigeración Industrial y trabajó en la empresa Nestlé. Viajó a São Paulo, Brasil, en 1976, para especializarse en diversas áreas como soldadura o aire acondicionado, todo ello en el área industrial.







Ana Paula Sepúlveda Burgos (propietario verificado) –
sé que pudiera parecer una reseña poco parcial viniendo de su propia hija, pero como buena lectora que soy, goce por cierto heredado e inculcado por mi padre, puedo decir sin temor a equivocarme, que este libro es un libro lleno de magia, entretención y sobre todo amor. En principio se iba a llamar entre dos amores, pero no el amor tradicional de pareja, sino que el amor hacia dos países que tanto significó en la vida de mi padre hoy fallecido. Por eso, lo honro comentando su libro, una lectura que grafica con creces el afán de superación y el amor incondicional hacia la familia. Te amo pai.