En la actualidad, la educación no solo depende de lo que se aprende en las aulas, sino de cómo los estudiantes se relacionan con su proceso de aprendizaje. Elsa Ortega de Ávila, autora de Autoaprendizajes Emotivos: Hábitos de estudio y metas definidas en la vida, ha desarrollado un enfoque innovador que aborda la conexión entre los hábitos de estudio, las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) y el autoaprendizaje emocional.
En una reciente entrevista, Ortega de Ávila compartió detalles sobre su investigación y las estrategias que propone para mejorar el aprendizaje autónomo de los estudiantes.
La motivación detrás del libro
Cuando se le preguntó sobre lo que la motivó a escribir el libro, Ortega de Ávila comentó: «Siendo las TIC un tema de boga y tendencia en la educación, así como los hábitos de estudio siendo un tema de orden y conciencia sobre la educación, el cómo pudieran impactar estos en el autoaprendizaje ya que es necesario a lo largo de nuestra vida, en todas y cada una de las áreas de aprendizaje».
Esta reflexión la llevó a centrarse en la importancia del autoaprendizaje emocional, entendiendo que este tipo de aprendizaje no solo se basa en la información que se recibe, sino también en cómo gestionamos nuestras emociones durante el proceso.
Estrategias para definir y mantener metas
Una de las claves que Ortega de Ávila resalta para el éxito académico y personal es la planeación constante. Según explica: «Tenemos que tener un enfoque hacia donde dirigirnos, se recomienda tener una meta clara general hacia dónde nos dirigimos y hacer pasos pequeños constantes hacia la meta». La autora enfatiza que tener un objetivo claro y desglosado en pequeños pasos es fundamental para mantener la motivación y el enfoque, tanto en la vida académica como personal.
Desafíos emocionales de los estudiantes
Cuando se le preguntó sobre los desafíos emocionales que enfrentan los estudiantes, Ortega de Ávila identificó varios obstáculos importantes: «Algunos no tuvieron una suficiente capacitación sobre vocación profesional, algunos no cuentan con el apoyo económico para seguir sus estudios, y otros no tienen las bases de conocimiento sobre las materias».
A pesar de estos desafíos, la autora destaca que, aunque las TIC pueden ser herramientas útiles, lo que realmente ayuda a los estudiantes a superar estos obstáculos son «las metas claras y los hábitos de estudio». Según Ortega de Ávila, estos factores son los que realmente facilitan el camino hacia el éxito académico y personal.
Ortega de Ávila define el autoaprendizaje emocional como el proceso de aprender de forma autónoma, pero con una conciencia emocional que impulsa al estudiante a seguir adelante. En sus palabras: «El autoaprendizaje emocional es cuando se da el autoaprendizaje con una emoción que impulsa a llegar al objetivo, a pesar de los obstáculos que se puedan llegar a encontrar». Este enfoque resalta la importancia de las emociones en el proceso educativo, ya que la actitud y la motivación emocional pueden marcar la diferencia en el alcance de los objetivos.
Herramientas tecnológicas para mejorar el autoaprendizaje
El autor también subraya el papel de las TIC en el autoaprendizaje. A este respecto, menciona: «Es importante que el estudiante cuente con la herramienta de una computadora que tenga internet para seguir su autoaprendizaje, dentro y fuera de la escuela, un celular Smart también es muy importante para ayudar en la comunicación de diferentes cursos que se pueden realizar». Según Ortega de Ávila, estas herramientas permiten a los estudiantes acceder a recursos educativos y mantenerse organizados en su proceso de aprendizaje.
Ortega de Ávila identifica varios hábitos clave para el éxito académico, que van más allá de la simple adquisición de conocimientos. Algunos de estos hábitos incluyen: «Concluir trabajos de manera eficiente, ser disciplinado, asistir a clase regularmente, ser puntual y buscar horas de estudio». La autora enfatiza que la disciplina y la puntualidad son esenciales no solo para el rendimiento académico, sino también para el desarrollo personal.
Integración de estrategias en la práctica Educativa
Sobre cómo los educadores pueden aplicar las estrategias de su libro en la práctica diaria, Ortega de Ávila recomienda enfocarse en la motivación intrínseca del estudiante. «Se debe enfatizar primero en los indicadores de metas personales claras», explica. Según ella, los estudiantes deben tener metas claras, objetivos definidos y un propósito claro para motivarse a aprender, lo que en última instancia los llevará al éxito académico.
Superando la deserción académica
Cuando se le preguntó sobre cómo los estudiantes pueden superar la deserción académica, Ortega de Ávila ofreció un consejo contundente: «Que se enfoquen en sus metas, objetivos y propósitos, que no pierdan el foco en ello y que se puede lograr». La autora señala que lo más importante es desarrollar hábitos de estudio consistentes, que son más determinantes para el éxito que el nivel de inteligencia de un estudiante.
Según la autora, el aprendizaje no debe ser un proceso dependiente solo de la institución educativa, sino un esfuerzo continuo que nace del individuo. En última instancia, el autoaprendizaje emocional es clave para el éxito académico y personal, y su aplicación no termina con la finalización de una carrera, sino que continúa durante toda la vida.
Autoaprendizajes emotivos: Hábitos de estudio y metas definidas en la vida(Elsa Ortega de Ávila)
