Hoy tuvimos el agrado de conversar con Angélica Manterola Botto, autora de Eternamente conmigo, una obra poética que invita al lector a detenerse, mirar hacia dentro y conectar con una dimensión más profunda de la existencia. A través de versos cargados de sensibilidad, silencio y búsqueda espiritual, la autora propone un recorrido interior donde la conciencia, la presencia y la unidad ocupan un lugar esencial.
En esta entrevista, Angélica Manterola nos habla sobre el origen de su libro, la poesía como camino de autoconocimiento, el valor de las ilustraciones infantiles que acompañan la obra y el mensaje espiritual que desea compartir con sus lectores.
El origen de una búsqueda interior
¿Cómo nació Eternamente conmigo y en qué momento sentiste que estos poemas debían reunirse en un libro?
Fue como complemento de mi primer libro : «Inocencia es …no dos». Ambos libros nacieron en medio del silencio y la quietud donde pude percibir la Presencia. Escribir me ayudaba en mi proceso de indagación y auto conocimiento. Fue así que de forma espontánea, comenzaron a fluir los versos como música para mis oídos.
La idea de reunirlos en un libro surgió más tarde, al observar los dibujos de mis nietas más pequeñas, que reflejan la inocencia del corazón y el amor impersonal que intento expresar en mis poemas.
En tus poemas aparece una búsqueda de conciencia y conexión con algo más grande. ¿Qué lugar ocupa esa búsqueda en tu vida y en tu escritura?
Es sin duda lo más importante en mi vida y la única razón que me impulsó a escribir, tratando de expresar esa conexión con la totalidad, donde se disuelve la ilusión de la separación y descubres que eres pura y eterna Consciencia.
Siento que es el motivo por el que estamos aquí, no hay nada que hacer, nada que lograr, ni lugar al que ir y no requiere de esfuerzo ni tiempo, porque ocurre como un reconocimiento en el eterno ahora.
La poesía como camino espiritual
¿Qué encontraste en la poesía para expresar temas tan profundos como la liberación del ego, la unidad y el despertar interior?
La poesía es el lenguaje intuitivo que nos habla directamente desde la profundidad del alma y el corazón, donde mora el ser y la verdad.
La mente que constituye el pensamiento y lenguaje racional, no puede comprender ni explicar lo que está más allá de ella.
Tus versos invitan a detenerse y mirar hacia adentro. ¿Qué te gustaría que el lector descubra de sí mismo al recorrer estas páginas?
Que estos versos le ayuden a indagar en su propia experiencia, liberándose de creencias y condicionamientos impuestos por la sociedad y la cultura. Que a través de ello pueda experimentar el colapso de la ilusión de separación, que es la causa del sufrimiento y que esta comprensión le permita descubrir el tesoro escondido dentro de cada uno de nosotros.
La obra propone una pausa frente al ritmo acelerado de la vida cotidiana. ¿Por qué crees que hoy necesitamos volver al silencio y la calma?
Porque es necesario dedicar algo de tiempo de nuestra agitada vida cotidiana para estar en soledad y silencio, aquietar la mente y alejarnos de las distracciones del mundo, que nos subyugan y apartan de nuestra verdadera naturaleza.
Símbolos, imágenes y sensibilidad
Tus poemas trabajan con imágenes y símbolos que despiertan distintas sensaciones. ¿Cómo eliges esas imágenes al escribir?
Las imágenes y símbolos se usaron desde tiempos antiguos para dar a conocer una enseñanza, que solo se puede comprender de acuerdo al estado de evolución de la Consciencia. Los místicos sufíes y maestros zen usaron la poesía y los cuentos, Jesús usó las parábolas. Para los poemas elegí imágenes de la naturaleza que nos rodea, no hay más que contemplarla para aprender de su sabiduría.
En cuanto a las ilustraciones, me pareció que lo más genuino era trabajar con los dibujos infantiles de mis nietas, que expresan la inocencia perdida del corazón y el amor verdadero, que hemos ido dejando olvidados en algún recodo del camino.
Las ilustraciones ocupan un lugar especial dentro del libro. ¿Qué buscabas que aportaran: belleza visual, una guía emocional o una forma distinta de entrar en el mensaje de la obra?
El principal aporte de estas ilustraciones sencillas e inocentes, es entrar en el libro como lo hacen los niños: con una mente abierta, libre de prejuicios y condicionamientos, que es el requisito esencial para llegar a comprender el mensaje.
¿Hay algún poema del libro que sientas especialmente cercano?
En realidad todos lo son porque nacen del corazón y forman parte del Ser, pero tal vez los que expresan mejor la experiencia de no dualidad, del silencio que es plenitud de la Presencia, del amor impersonal y la fusión con la totalidad son: «Eternamente conmigo», «Silencio sagrado» y «Nunca fuimos dos».
Un mensaje para el lector
El libro habla de gratitud, presencia y apertura interior. ¿Cuál de estos caminos sientes que ha sido más importante en tu propia experiencia?
Indudablemente los tres caminos van estrechamente unidos. Primero fue la percepción de la Presencia a través del silencio y la apertura interior y desde allí surgió de manera natural el agradecimiento del corazón, en la experiencia de la consciencia Crística.
¿Sentiste que escribías para alguien que ya transita una búsqueda espiritual o también para quien recién empieza a mirar hacia dentro?
Para cualquiera, todos estamos destinados a despertar a la realidad. Cada cual tiene su propio tiempo y camino, por tanto para quien esté abierto a converger hacia el interior, que es el primer paso en la búsqueda espiritual, lo cual paradójicamente se convierte también en el último y el más difícil obstáculo del ego, que es quien quiere despertar. La paradoja es que no hay nadie que despierte, pues ya eres lo que buscas y el ego que es pura ilusión pues nunca existió, se disuelve en ese reconocimiento.
Después de Eternamente conmigo, ¿tienes en mente seguir escribiendo o desarrollar nuevos proyectos literarios en esta misma línea?
No lo sé, siento que en mis poemas he compartido toda mi experiencia. Desde esa perspectiva, no soy el pensador ni el hacedor, por ello solo fluyo en el ahora y no puedo saber lo que me tiene reservado el universo.
Visto así, puedo decir que vivo en el mundo, pero no le pertenezco, o dicho de una manera más simple; que soy solo una idea en la mente de Dios. Visto desde el reconocimiento y la fusión con la totalidad, solo veo Silencio.
Eternamente conmigo es una obra que nace desde el silencio, la contemplación y la experiencia interior. A través de sus poemas, Angélica Manterola Botto invita al lector a detenerse frente al ruido del mundo y abrirse a una mirada más profunda, donde la presencia, la inocencia y la unidad se convierten en caminos de reconocimiento.
Más que un poemario, el libro propone una experiencia de lectura íntima y espiritual, capaz de acompañar a quienes ya transitan una búsqueda interior y también a quienes comienzan a mirar hacia sí mismos con mayor sensibilidad.
Puedes adquirir Eternamente conmigo a través de Amazon y también en la web de Grupo Ígneo.
